CUIDADOS EN EL POSPARTO

Es importante recordar que el período de la cuarentena es de sumo cuidado para la mujer y su hijo, el padre debe hacer parte de apoyo y protección para que la adaptación familiar se facilite para todos. Cuarenta días equivale a seis semanas, en las cuales nacen los nuevos biorritmos, se acomodan las hormonas de la mujer, el bebé aprende la noción de día y noche, aprende a termorregularse, se instauran orgánicamente rutinas de alimentación y sueño. Las recomendaciones aquí expuestas las he recogido de las abuelas, las curanderas y mi experiencia de madre y Partera. La primera recomendación es estar o adoptar, para expresarlo mejor, un periodo de hibernación, un retiro, un viaje a una búsqueda de visión. Estar 40 días en casa, recibiendo las instrucciones para ser madre y padre.

 

¡¡¡Buen viaje!!!!!   

 

PARA LOS PRIMEROS 40 DÍAS:

 

 

Cuidados de la mamá:                              Comer todo fresco, nada recalentado ni de la calle.

 

Tomar y comer todos los alimentos al clima o calientes. Evitar el frío que puede generar entuertos importantes o y/o aumentar el sangrado.

 

Evitar comer: tomate, pimentón, pimienta, jengibre, picante, aguacate, papa criolla, yuca, fritos, cítricos, cárnicos, repollo, pepino cohombro, coles. Estos alimentos pueden irritar un proceso de cicatrización de una episiotomía o una cicatriz de cesárea.

 

Comer: tres comidas principales más sus meriendas.  En los primeros 8 días del posparto evitar carnes, pues son difíciles de digerir. Sin embrago, recordemos que sí es importante tener un buen consumo de proteína que se puede obtener de los granos (fríjoles, lentejas, garbanzos, algas marinas, levadura de cerveza). Ingerir vegetales de hoja verde oscura, amarillos y anaranjados, frutas con alto contenido de líquido.

 

Tomar agua de cáscara de piña o de diente de león para facilitar el drenaje de líquido del cuerpo.

 

En la mañana y en la noche dar una taza de agua de borraja y escansés (un puñado de cada planta en dos pocillos y medio de agua).

 

Licuar un cristal de sábila en un jugo en la mañana.

 

Hacer un extracto verde (manzana verde, apio, espinaca, acelga, pepino cohombro, ortiga, alfalfa germinada).

 

Realizar una compota que facilite la evacuación intestinal: tres ciruelas pasas, una cucharada sopera de linaza previamente remojada desde la noche anterior, un trozo de: papaya, mango o pitaya, una cucharadita de semillas de chia previamente remojadas.

 

Comer dos cucharadas de polen al día.

 

Tomar agua con semillas de chía previamente remojadas (dos cucharaditas).

 

Comer unas 10 almendras diarias.

 

Tomar un vaso con agua cada vez que da de amamantar y otro entre las tomas de leche.

 

Hacer un litro de agua de caléndula y mantenerla en el baño; cada vez que la madre orine, regar con un vaso un poco de esta agua sobre el área vaginal; secar al final haciendo toques.

 

Hacer el baño de  7 plantas medicinales dulces a la madre, durante las noches sin dar otro tipo de baño. No mojarse el pelo.

 

Descansar cada vez que el bebé lo haga.

 

Restringir las visitas al máximo para lograr tener descanso, intimidad para amamantar y forjar un buen vínculo afectivo con el bebé.

 

Tomar la escencia floral del “rescate” diluido en agua, 10 gotas debajo de la lengua tres veces al día, con el fin de modular de cierta forma las emociones del posparto.

 

No hacer oficios en casa, como lavar, planchar, tender camas, cocinar, barrer, etc.

 

Evitar salir de casa o llegar a ésta antes de las 4pm, evitar el frío. abrigarse bien la cabeza.

 

No caminar descalza.

 

Evitar alzar elementos pesados, ¡¡¡cuidar la matriz!!!

 

Reanudar relaciones sexuales con penetración, dependiendo del sentir de la mujer y del estado de su zona perineal; evitar hacerlo antes del día 15 para no generar infecciones vaginales.

 

 

 

 

       Cuidados del bebé:

 

Dar dos baños de sol o luz solar a través de una ventana, al bebé, durante 10 minutos. entre las 6-9am y 3-6pm. Esto le permite al bebé mejorar su función hepática y disminuye el color amarillo de su piel producto de la ictericia fisiológica. Evita o previene la ictericia patológica.

 

Dejar al bebé el tiempo que más se pueda desnudo solo con pañal, contra la piel de la madre para potencializar el apego seguro; el padre también lo puede hacer  (paternaje). Si el bebé no permanece contra la piel de los padres, debe estar abrigado para evitar la hipotermia.

 

Limpiar el cordón umbilical del bebé tres veces al día con un copito seco.

 

Cambiar el pañal cada 4 horas máximo, así no esté con popó. Si se están usando pañales de tela, es importante reducir el tiempo entre el cambio ya que se aumenta el riesgo de pañalitis.

 

Evitar dar baño de tina al bebé antes de que se caiga el cordón umbilical; esto le permite una mejor cicatrización, evita la humedad.

 

Dar baño de gato al bebé con una toalla con agua calientita, una vez al día. Técnica: se moja la toalla y se escurre para limpiar los pliegues principales del cuerpo del bebé y después se pasa una toalla seca para retirarla humedad. Se puede hacer diversas infusiones de plantas medicinales como manzanilla dulce, albahaca, toronjil, limonaria, caléndula.

 

Dar de amamantar máximo cada dos horas y media (los primeros 15 días)  o cada vez que lo requiera el bebé: para evitar hipoglicemia en el recién nacido. Después de éste periodo, permitir la lactancia a demanda.

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