Placenta como medicina

El término placenta parece provenir de un vocablo latino que quiere decir “Torta Circular” y aparentemente fue introducido en 1559 por el médico Realdus Columbus. La placenta tiene forma de disco de unos 25 cm de diámetro y unos 2,5 cm de grosor hacia el final del embarazo que adosada a la cara interna del útero materno le permite al bebé nutrirse mediante la extracción de los elementos necesarios provenientes de la sangre materna. El bebé  esta unido a la placenta mediante el cordón umbilical, que es un conducto vascular encargado de llevar la sangre desde él hasta la placenta, para que se haga el intercambio necesario con la madre y retornar oxigenada y rica en nutrientes hacia este, sin que se mezcle la sangre de ambos.

Funciones de la placenta:

 

- Es una protección espiritual para el bebé: historia de vida intrauterina.

- Metaboliza: asimila y transforma

- Transporta

 

Intercambio de gases

Intercambio de elementos nutritivos de electrolitos

Trasmisión de anticuerpos maternos.

Producción de hormonas

Hierro

Oxigeno

 

El alto contenido hormonal de la placenta hace que esta sea usada para prevenir y tratar una hemorragia posparto, la placenta es rica en vitamina k considerada un potente antihemorrágico; se usa especialmente en países Africanos y del Sudeste Asiático, y en menor pero creciente cantidad en Europa, Australia y América.

 

En el momento del alumbramiento la partera ofrece un pequeño trozo de la placenta a la madre quien la coloca por unos momentos entre la encía y la mejilla o bien debajo de la lengua. Las hormonas envían entonces una poderosa señal al cerebro indicándole que el embarazo culminó y que es hora de contraer el útero a su tamaño inicial y comenzar la producción de leche.

 

La placenta es una estructura de origen fetal que pertenece al bebé y no a la madre, de hecho, las características genéticas de la placenta son idénticas a la del bebé en formación.

Así como genéticamente, también desde su cuerpo emocional y espiritual comparten las mismas características, convirtiéndose en gemelos idénticos. 

Anatomía de la placenta:

 

2 componentes:

 

    Parte Materna                                                                        Parte Fetal

La placenta de término, en el momento del nacimiento se desprende de la pared uterina y unos treinta minutos promedio después del parto es expulsado de la cavidad del útero.

 

Si se la observa entonces del lado materno, se advierten con claridad 15 a 20 zonas ligeramente abultadas, los cotiledones, cubiertos por una delgada capa de decidua basal. Los surcos que separan a los cotiledones son formados por los tabiques deciduales.

 

La superficie fetal de la placenta está cubierta completamente por la lamina coriónica. Se observan arterias y venas de grueso calibre, los vasos coriónicos, que convergen hacia el cordón umbilical.

 

Alumbramiento : fase final del parto biológico:

La placenta es un ser/alma que encarna en una estructura denominada Placenta, y no en humano, por éste motivo la decisión de ésta para alumbrar después del nacimiento del bebé, es tan importante. El respeto por su ritmo de nacimiento/muerte marca también el respeto por el nacimiento/muerte del mismo bebé. 

¿Qué podemos hacer con la Placenta?

 

 

Comerla cruda

 

Comerla en cápsulas cruda

 

Comerla encapsulada en polvo

 

Impresiones en papel

 

Nacimiento Lotus  

Aportes generales de placenta:

 

Restaurar la energía tras el esfuerzo del parto.

Aportar hierro, minerales y vitaminas. 

Balancear los niveles hormonales. 

Reducir la loquia o sangrado post parto.

Aumentar la cantidad de leche y mejorar la calidad de la misma. 

Ayudar al útero a contraerse a su tamaño original. 

Asistir en la transición hacia la menopausia (tintura de placenta).

 

Ingesta de placenta: Placentofagia

La ingesta de placenta, es con el objetivo principal devolverle a la madre lo que la placenta tomó de ella. Ese ‘tomar’ de la placenta es tan poderoso que es la razón por la que a las mujeres se les hace tomar suplementos vitamínicos y minerales durante todo el embarazo.

 

El hierro es, particularmente, uno de los minerales importantes, que se hayan en buena concentración dentro de la placenta y que es fundamental para la salud en el posparto; el déficit de hierro está asociado a la depresión posparto. 

Así mismo, a los pocos días del nacimiento hay una caída repentina en la producción de hormonas de embarazo que unido a las exigencias y retos de cuidar a un recién nacido pueden dejar a una madre sintiéndose vulnerable, triste.

 

La ‘melancolía posnatal’ es tan común que afecta hasta a 80% de las mujeres, suele durar entre un par de semanas y un mes, consumir la placenta tras el nacimiento es una forma de reintroducir hormonas al cuerpo de forma que la transición no sea de golpe, sino progresiva.

 

Hormonas de la placenta humana:

Evidencia Científica:

 

La universidad de Nevada en los estados unidos realizó una investigación sobre los efectos en la madre del consumo de la placenta postparto. El antropólogo médico Daniel Benyshek y la estudiante de doctorado Sharon Young entrevistaron 189 mujeres que consumieron su placenta en el postparto. El objetivo: conocer qué beneficios les había traído, si había habido algún efecto secundario y cuál había sido su método de preparación.

 

La mayoría de los participantes (92%) reportaron una experiencia positiva, 98% afirmó repetiría la experiencia. Sorprendentemente 52% de las mujeres del estudio dieron a luz en hospital, eliminando la noción que solo quienes parían en sus casas o centro de parto se interesaban por esta práctica y establece un precedente sobre la cesión de derechos de la placenta por parte del hospital. Los efectos negativos mencionados incluyen dolor de cabeza (4%) sabor/olor desagradable (7%) ninguno (69%)

 

 

Siembra de la placenta: 

Aun si no deseas consumir tu placenta, sigue siendo buena idea llevarla a casa. 

Cuando sembramos una placenta estamos extendiendo la función fundamental de la placenta de nutrir más allá de la gestación. La placenta entonces pasa a nutrir la tierra y esa tierra nutre a la planta que le siembres encima; y si esa planta da frutos esos frutos te nutrirán a ti y a tu familia cerrando así un ciclo vital de comunión y nutrición.

Ahondando en esto, devolver una placenta (o parte de la placenta a tierra) aportar a balancear la ecuación entre lo que tomamos de la tierra y lo que retornamos a ella. A esto se suman y fortalecen prácticas como devolver la luna (menstruación) a la tierra y hacer compostaje de materia orgánica.

 

Las opciones, funciones y usos de una placenta posparto son muchos, pero todos involucran salirnos del paradigma de la placenta como desecho y retornar al paradigma de la placenta como producto orgánico.

Si haz tenido un parto en alguna Insitución Hospitalaria en Bogotá, y quieres tener tus medicinas de la placenta, contáctanos. Iremos el dia del nacimiento a recoger tu placenta y trabajaremos con respeto y amor.

Medicinas placentarias desarolladas para ti: Impresiones de papel, tinturas homeopáticas, Cápsulas de placenta cruda, Conservacion de la placenta en moyo de barro, Ritual de siembra al finalizar la cuarentena.

 

Valor: $300.000 (el valor se debe trasnferir o consiganr antes del parto en la cuenta bancaria de Parto ConSentido)

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